Susurradores

domingo, 1 de noviembre de 2015

En Santafé de los Guaduales… Ayer tuve un "ahora" maravilloso…

Hace unas semanas tuve un "ahora" maravilloso que lo fue todo y que hoy es parte de la bendita nada, pues cada instante en el ""ya" nos contagia de la magia dinámica de una Divina creación. Ayer construí en un bosque la calma que hoy el alma me regala, entre los afanes de un mundo que susurra su fe, gritando temor. 

El pasado es la semilla, el presente el fruto del futuro. Vivir pegado a la semilla sin darnos cuenta del árbol en el que se ha convertido, es habitar en un bosque de espantos, remordimientos, frustraciones, lamentos, quejas, apegos, mundano egoismo. Saciarnos del fruto del árbol sin que esté listo para ingerirlo, es residir en una arboleda de falsos positivos, el espacio eterno de lo que siempre estará por venir. En el futuro cercano que permanece lejos. 

Es en el presente con sus sonidos, con sus formas, colores y olores, la base de nuestras emociones para saber si nuestro espíritu es feliz, o si desea serlo. 

El "ahora" es la planta que nos permite bajo su sombra o sobre su tronco elegir. Escoger entre lo que fue, lo que será, y lo que es, de acuerdo a los sentimientos, al alma, más no al ego. 

Semilla, árbol y fruto, bondades de cada tiempo, se muestran en el mismo momento… en el "ya", en el afán y la calma que trae cada día, inspirado en lo que anhela el corazón de aquel que confía, en la promesa celestial "pide y se os dará. Pero pedid con fe". 

Con afecto:
Javier Suárez/ Susurro
Periodista ecoespiritual independiente
susurro12@hotmail.com

(Foto tomada con celular) Meditación inspirada en la reserva ecológica Santafé de los Guaduales en Ibagué, Tolima, Colombia.

Villaluz, destello ecoturístico y espiritual. Aunque…

Cuando niño algunas veces me bañé en una de las tantas quebradas con gran caudal, que corrían por un sector rural de mi ciudad (Ibagué-Colombia) llamado El Salado. Hoy, ya no existe esa poderosa fuente líquida, refrescante y natural de vida y diversión. Es un pequeño arrollo apenas con la fuerza para arrastrar consigo aquellos recuerdos y muchos residuos. 

No obstante, luego de varios años de ausencia de mi municipio maternal, con alegría me doy cuenta que la naturaleza en dicho sector no está bajo la total oscuridad de imparables construcciones urbanísticas. Un destello de encanto ecológico brilla en la región. Villaluz, finca ecoturística que mantiene respirando el pulmón verde, al tiempo que convierte a Ibagué en un destino relajante, junto a otras fincas recreativas del área. 

Una familia convierte dicha propiedad en el hogar de quien lo visita. Es pequeña la localidad pero del tamaño necesario para pasar momentos comfortables. Desde la primera vez su apariencia arquitectónica fue agradable a mi vista. Fui solo a pasar una tarde. Terminé quedándome dos días y una noche. Con una piscina artificial no muy grande pero profunda, en la que sumergí el calor del cansancio físico que me agobiaba. Otra alberca natural con agua que cae por acción de la gravedad y tan fría que mi espíritu casi evaporado por la acción de las cosas que lo inquietan, logro aquietarse y refrescarse bajo la calma de un chorro potente. 

Me asignaron una cabaña. Me sentí honradamente como los Picapiedra. Poco amplia pero apenas para pernoctar cómodamente. Pisos y paredes de roca si que me hicieron alejar de la estructura urbana tradicional. 

A mí me derriten en placer los senderos ecológicos y el de Villaluz lo hizo. ¿Cuánto dura el trayecto? como responde uno de los anfitriones… "lo que usted quiera". Y es cierto, si la persona disfruta cada paso con todo lo que ello ofrece; la flor silvestre, el sonido y correr de un riachuelo, cada planta, cada árbol, cada camino del terreno y permite que los sentidos contemplen cada elemento de dicho escenario… Puede tardar el tiempo suficiente para abrazar al gigante sequoia, cruzar sin afán el puente del amor... En fin. 

Ir a un sitio de estos para mantener con el teléfono inteligente o el portátil en la mano, no es nada inteligente. No obstante, quienes sin el internet no podemos pasar mucho tiempo, la finca tiene una cobertura de WiFi muy ágil.. Entre otros detalles recreativos encontré: 

*Mesas de PingPong 
*Cancha de Fútbol 
*Cancha de Boley Playa 
*Mesas de Billar y Pool 
*Pista de Baile 
*Canchas de Mini Tejo 
*Cancha de Tejo Largo 

En cuanto a la comida, podría decir que es buena. Hay una tarifa que ofrece hospedaje 24 horas con desayuno, almuerzo y cena. No me fue muy bien con la última. Supongo que visité la finca luego de un trajín que dejó al cocinero exhausto; un sandwich demasiado simple fue mi alternativa. Pero el desayuno y el almuerzo salvaron el cuento. 

Recorriendo la finca me di cuenta que allí también se realizan a nivel personal, familiar y de empresas una serie de terapias alternativas. tales como: 

*Relajación dirigida. 
*Meditación. 
*Transformación de emociones a través de la terapia del fuego. 
*Arbol terapia. 
*Hidro terapia. 
*Esparcimiento lúdico. 
*Caminata ecologica. 

Conocí incluso a la persona que lidera estos programas, la doctora Mary Luz Gómez de los Rios. Sus terapias van dirigidas a personas adultas, hombres y mujeres que quieran sanar y relajar su esfera emocional, espiritual y psicológica por situaciones no elaboradas, tal como cita el texto en su página. 

¡Bueno!!! me alegra compartir con ustedes la existencia de estos mágicos lugares, de la misma forma que lo he hecho antes con relación a diversos sitios que he visitado sorpresivamente o a los que he sido invitado. Me alegra que Ibagué cuente con estos espacios ecoturísticos, de los cuales la clase política y administrativa poco o nada hace referencia. Con un poco más de compromiso por parte de estos sectores Ibagué podría estar dignamente al nivel de regiones como el eje cafetero, y no solo ser una ciudad para construir cárceles de alta seguridad, condominios y centros comerciales. 

Con afecto 
Javier Suárez/Susurro 
Periodista ecoespiritual independiente
susurro12@hotmail.com








Anzoátegui… Una vecindad próspera con su propio Chavo

Visité a Anzoátegui como turista justo el día que un moto paseo se realizaba, coordinado por un joven al que Chavo todos llamaban. LLegué al pueblo atrapado por la magia natural de una región que bien hace honor a los colores y al significado de estos en su bandera. Amarillo oro: La riqueza minera de la región. Verde esmeralda: La belleza natural de la abundante flora que tan bella tierre acompaña. Azul rey: Riqueza hídrica, reflejada en el nevado, abundantes lagunas, cascadas y riachuelo nacientes en la zona del páramo.

Con afecto:
Javier Suárez/ Susurro
Periodista ecoespiritual independiente
susurro12@hotmail.com











El Palmar, una cita genial con la "calma" pero…












Gracias al veterano cantante Camilo Sexto que no pudo asistir al concierto para las madres que se había programado en Bogotá, el plan familiar para tal fecha cambió de escenario y de esencia. 

Uno de mis tíos que vive en el exterior quiso homenajear a sus hermanas en Colombia, todas ellas madres. Yo caí dentro de ese paquete en representación de mi progenitora que falleció hace unos meses. La idea era ir al concierto, pero la ausencia anunciada del artista desanimó a las tías. Surgió entonces la alternativa de un paseo. Y pues como el tema ecoturístico está de moda, recordé que había una finca cuyo nombre ya se hace popular… El Palmar. 

Está cerca de Ibagué, a media hora quizá. En los límites de Alvarado, un municipio pequeño y muy cálido. Antes de proseguir con esta descripción me gustaría algo aclarar: Me consta, pues por un buen tiempo también viví en el extranjero; que ni los dólares ni los euros los encuentra uno tirados por montones en el suelo. No obstante, aún aquí un grupo familiar puede disfrutar con el aporte de algún pariente de allá. A ninguno enriquece o empobrece, pero en términos generales a muchos divierte. Sin abusar, claro está de tan gentil y bondadoso detalle. 

En fin, sin temor al chikungunya nos fuimos un domingo para tales encantadoras tierras. Y desde la entrada la experiencia fue buena. ¡Bueno! con excepción de un delicado detalle que pudo arruinar la fiesta. 

Todo un día de aventura mitológica, ecológica, recreativa y gastronómica en la finca agroturística El Palmar, resulta económica por persona, teniendo en cuenta la variedad del plan que ofrece. 

La carretera está en buenas condiciones. Al arribar al lugar el paisaje empieza a saludar. Un pequeño lago con unos enormes y fascinantes garzas rosadas (creo que así se llaman. Se me olvidó preguntar) dan la bienvenida paradas en una sola pata y con una elegancia sin igual. De fondo se observa una típica cocina de la que emana olor a exquisitos antojos. La atención del personal es muy acogedora. ¡Bueno!!! llegamos temprano cuando todavía no había mucha gente. En fin, la simpatía del personal nos sedujo junto al paisaje que se veía, el menú que ofrecían y la actividad por realizar. 

A pocos minutos de nuestra llegada comenzó el paseo por el sendero ecológico. Un joven con gran carisma fue nuestro guía inicial, creo que se llamaba 'Beto" pues poco fuimos viendo que era como una especie de hombre orquesta, guía, mesero, animador, salva vidas… Algo que admirar, pero que pudo ser lo que casi echa nuestra día a perder. 

En fin, el sendero ofrece diversas topografías. Pero al estilo Moises, con un bastón de palo enorme nos apoyamos en tal travesía. Se llega a un punto de colectiva recreación. Se hacen competencias en grupo donde el triunfo es la diversión. Se prosigue después por una acogedor camino en el que conocidos mitos hacen su aparición, La Pata Sola, La Madre Monte, El Mohán, duendes y brujas quieren saludar. Chévere para las fotos del Facebook. 

En una acogedora zona nos recibieron con un ¡hummmmmm!!! delicioso café. Hecho en leña, y un dueto musical de música tradicional le cantó a las madres hermosos temas. Del breve descanso continuó la aventura. Hacia el río Alvarado. NO estaba sucio, tampoco limpio. Pero sí encantador y refrescante. Fue lindo ver como la unidad familiar se bañaba en sus aguas. Momentos que hay que bendecir y agradecer, por que el ego los vuelve escasos. En fin. 

Del río al sendero de nuevo. Unas hamacas esperan a los viajeros. Y si así lo quieren y lo pagan, por un cómodo precio, al galope de hermosos caballos al estrés se manda lejos. Algunos siguen de largo, otros allí se detienen. En este punto el grupo está disuelto. El hambre hace que algunos aligeren el paso. De todas formas en el restaurante del lugar todos nos encontramos… Eso sí, no sin antes disfrutar de la fría y súper agradable agua de su piscina natural. Lugar en el que pasamos un excelente rato y también un dramático susto. Cuento esto no por arruinar el cuento. Lo hago con la intención de advertir y de aportar hechos, que pueden ayudar a mejorar la experiencia. 

Varios factores se sumaron. No hay un responsable fijo. Una de mis tías sufrió percances en la piscina. Una incomoda pero no traumática herida en el pie, algo con filo en el piso de la piscina la cortó. Al levantar su pie para que yo la observara se fue hacia atrás y tomó un poco de agua. El cansancio que tenía luego de la caminata, el cambio de temperatura corporal, pudieron sumarse para el susto completar. La tía se empezó a ahogar, empalidecía. La abracé queriendo darle confianza pero eso en tal ahoga no es la salida. Unos gritaron auxilio haber si de El Palmar un socorrista acudía. Nada. Mi tía empeoraba, hasta que una persona amiga de mi familia, reaccionó y el tórax de la tía comprimió. Pudo entonces de nuevo respirar. Con la lengua afuera por así decirlo la tía fue interrogada por una dama que me pareció ser la dueña o administradora del lugar. ¿Es usted la que necesita ayuda? ¿ Quiere que le llame una ambulancia? Jajajjaja, en su angustia mi tía sonrío ante el socorro que llegó. Por cierto, esperar una ambulancia en Colombia es algo que podría tomar muchas vidas. En fin, al preguntar si tenían a alguien que pudiera prestar los primeros auxilios.. adivinen qué dijeron… Sí es 'Beto" pero está guiando a un nuevo grupo por el sendero ecológico. Al rato llegó 'Beto" con un botiquín que carecía de algunos vitales elementos. Pero el hombre hizo lo que pudo y pues por fortuna, por reacción de la odontóloga que estaba con nosotros, el tema no pasó a mayores. 

El mal rato quedó atrás con el sabor exquisito de los alimentos. No hubo una disculpa oficial por parte de la doña que apareció en forma inicial. Pero el bingo que hicieron y los regalos que a las madres dieron, logró que mi familia pasara un rato fenomenal. Por cierto, cerca de ese quiosco había uno más pequeño en el que tenían una camilla, una silla de ruedas, una tabla de rescate y un botiquín, eso sí, la escena por lo sucedido, mostró ser más parte de la coreografía que de la logística. 

… Y colorín colorado esta narración se ha acabado. ¡Ah! pero no sin antes recomendarles a los dueños de El Palmar, poner atención efectiva a esto de los primeros auxilios. Por lo demás, felicitarlos por el acogedor ambiente y a toda le gente decirles que vale la pena visitar esta finca agroturística. 

Con afecto 
Javier Suárez/Susurro 
Periodista Ecoespiritual independiente
susurro12@hotmail.com






























Un torrente de primos en una cascada de alegrías.


"Podría también ser tu aventura"

Fue un día fascinante. Incluso algunos en la familia pensaban que no valdría la pena. Que no tenía sentido madrugar un domingo para ir a hacer algo desconocido aún para muchos. Una práctica de torrentismo en una cascada, que aunque mediana, sus 20 metros ofrecen emociones extremas.

En fin… Un paseo no es lo único que debe unir a una familia, tampoco un entierro. Pero ¡vaya! que un encuentro con la naturaleza así sea con alguna experiencia un poco fuera de lo cotidiano, es un bendito escenario para un reencuentro entre familiares o amigos que quieran en realidad reencontrarse.

Si alguno del grupo está en condiciones espirituales de compartir con agrado su nivel de prosperidad e invitar a los que se hallen en condiciones menos favorables, pues aplaudido es tal detalle. Tal gesto de humildad, respeto, solidaridad, desapego y amor.

A título muy personal, he aprendido que las cosas se deben o no hacer, de acuerdo a los sentimientos que genere tal idea, dicha situación. Los seres muy negativos, aunque tengan fortunas nunca tendrán suficiente. Los corazones negativos nunca buscarán el lado positivo de nada. Por su parte, aquellos con una mente abierta un poco menos atormentada por el ego, por el miedo, la soberbia o por el egoísmo, tienen mucha más facilidad para hacer fluir en sus vidas las cosas y hechos que alegren su día a día y el de otros.

Gracias al los primos con los que unimos esfuerzos para vivir esta dicha. Una mañana de torrentismo, una tarde de comida, de helado, de fútbol, de familia.

Gracias a Sigifredo, el guía experto por su carisma y conocimiento. Y a Ibagué Extremo (Ix) por su servicio. La experiencia la tuvimos en un punto de la vereda Cai, zona rural de mi ciudad natal Ibagué.

Anímate a vivir esta o cualquier aventura que traiga consigo alegría, en el lugar que sea. Podrías divertirte mucho al tiempo que un mensaje de amor recibes, de quienes quieren brindarlo; al tiempo que un mensaje de amor dejas., a quienes quieren recibirlo.

Con afecto:
Javier Suárez/ Susurro
Periodista Ecoespiritual independiente